EL ARTE DE GRACE

EL ARTE DE GRACE
El Mandala que te libera, vete con él clickeándolo

lunes, 3 de marzo de 2014

Paco de Luz

Nuestro cariñoso homenaje al guitarrista Paco de Lucía

Hasta siempre, Maestro

(Tomado de la revista TELVA - www.telva.com)
Recuperamos los fragmentos más emotivos de la entrevista que le hizo su hija, y nuestra compañera en TELVA, Casilda Sánchez Varela.


 Paco de Lucía junto a su hija Casilda en Mallorca durante el verano de 2010. Fotos: Toni Bernad.  

Paco de Lucía, el mejor guitarrista de todos los tiempos, nos dejaba esta madrugada. Le recordamos rescatando su entrevista más personal, aquella que, en el verano de 2010, su hija mayor Casilda, compañera de la revista TELVA, le hacía mientras compartían un día inolvidable en su residencia de Mallorca.

"Cuando salgo con él a cenar, los de la mesa de al lado le llaman "maestro". Me siento en un bar de Atenas, y de pronto suena su música. Pongo el telediario y ahí está, recibiendo un Príncipe de Asturias o haciendo historia como el primer español investido Honoris Causa por la Universidad de Berklee, la escuela de música más importante del mundo. A veces resulta difícil reconocer al papá de las chanclas de cuero, al que revivió a mi hámster haciéndole el boca a boca con un boli Bic o me desmiga el pescado para que no me trague una espina..." 
con estas bonitas palabras, Casilda Sánchez Varela comenzaba su entrevista más personal en TELVA. Se sentaba frente a su padre, Paco de Lucía, el genio de la guitarra española. Ella misma contaba: 
"Aprovecho este encuentro en su refugio mallorquín para quitarle el traje de genio y sacar brillo a mis recuerdos".
Hoy, casi cuatro años después de aquel encuentro, nos levantamos con la noticia del fallecimiento de Paco de Lucía. Todavía conmocionados, recuperamos aquella entrevista con la que queremos rendir homenaje al artista y al padre.


En qué nos parecemos...
- Nos gusta García Márquez, el cine de autor y la música clásica.
- A los dos no da vergüenza hablar en público.
- Aguantamos mucho debajo del agua, nos gustan las plantas y escuchamos con atención.
- Somos autocríticos, generosos, aventureros y nos cuesta madrugar.
- Vivimos llenos de ansiedad.

...y en qué no.
- Sólo he cogido una guitarra siendo muy pequeña para ver si salía dinero del agujero.
- Él sigue fumando una cajetilla y media al día, y yo ya lo dejé.
- Es callado, yo habladora.
- A mí me gusta la carne y a él el pescado.
- Es más inteligente que yo.

¿Has visto que bien han agarrao?, me dice señalando los dos algarrobos que trasplantó el año pasado y entre cuyos troncos la ciudad de Palma se cuelga como una hamaca tejida de luz. Más acá limoneros, adoquines moriscos, palmeras de quince metros y una balaustrada de piedra roja. Aún no es mediodía, en la cocina hierve un pollo con café y mientras el fotógrafo termina de convertir la terraza en un bodegón siciliano, papá unta sobrasada para todos y nos ofrece pan con aceite, su desayuno de siempre: "Probadlo, es un aceite buenísimo, lo hacen con los olivos de la casa de Campos - su primera dirección en Mallorca- ¿Nos os queréis llevar una garrafa pá casa?". Está moreno, de Berklee se fue a las Antillas francesas escapando de la nube tóxica-, relajado y con sus angustias bajo control: "El nombramiento me ha hecho una ilusión especial, que te reconozcan los gringos no es nada fácil...".

¿Cómo lo celebraste?, le pregunto: "Me fui a cenar a casa del vicepresidente de Berklee, un hombre de setenta años con una energía y una inteligencia increíbles. Estuvimos bebiendo vodka y hablando de música horas y horas. Le preocupaba la posibilidad de que las herramientas que ellos enseñan puedan terminar por matar al músico, por asfixiar su identidad. Es algo que yo siempre me había planteado pero me impresionó que él, que viene del lado opuesto de la música, tuviese esas mismas dudas".


"Antes de coger una guitarra, lo sabía todo del flamenco"


Hay muchas cosas que no se saben de él: no se perdía un partido del Madrid, de joven leía a Ortega y Gasset, a veces improvisaba un paso de salsa en la cocina, le gustaban las mujeres más bien llenitas...

A principios de los 50, Algeciras era el núcleo de todos los flamencos de Andalucía. El contrabando con Gibraltar dejaba mucho dinero y había más fiestas que en ningún otro lugar de la región. Mi abuelo Antonio, que se buscaba la vida tocando de noche, volvía a casa al amanecer con algunos de aquellos guitarristas y cantaores, y terminaban la fiesta en el patio. El pequeño Paco, que lo observaba todo desde ese suelo tan limpio que es la niñez, talló su memoria con aquellos compases: "Antes de poner los dedos sobre la guitarra, ya conocía todos los ritmos del flamenco". Y él, que no es capaz de acordarse del nombre de un ex presidente de Uruguay cuando le va a dar las gracias en el escenario*, recuerda con claridad el olor de la dama de noche de aquel patio y la voz de un cantaor que escuchaba desde la cama y le ponía la piel de gallina.

¿Te acuerdas de la primera vez que tocaste la guitarra?
Tendría 7 años. El abuelo estaba intentando enseñarle una falseta a tito Antonio, que era muy quejica, y no había manera. Mi hermano se rascaba la cabeza desesperado y le decía, "¡es que me duelen los dedos!". Entonces yo, que llevaba allí un rato mirando y que no había tocao nunca, dije: "Pero si es muy fácil". Mi padre me pasó la guitarra y lo toqué. A partir de entonces empezó a enseñarme a mí.

Entonces, ¿cómo te definirías?
Como un trabajador que tiene unas condiciones naturales como instrumentista y está muy limitado como músico.

Hoy por hoy, ¿qué cosas te emocionan?
Más que las relaciones humanas, el arte: una frase en un libro o un intérprete que dice algo de una forma muy sutil. Es lo que más me acerca a las lágrimas, que para mí son la máxima expresión de la emoción.

"Creo más en el amor filial que en el romántico, es menos puro. En el fondo, el otro te importa siempre menos que tú."

¿Y darle a un buen pargo debajo del agua?
Es que ya no buceo. Me da miedo meterme solo en el mar.

A través de la ventana vuelvo a ver los algarrobos y caigo en la cuenta de que aquello de trasplantar tiene un por qué. Hace unos años me dijo: "¿Sabes cómo se da uno cuenta de que ya es viejo? Cuando ya no te hace ilusión plantar un árbol porque no lo vas a ver crecer". No lo dijo con angustia, ni con miedo, sino con resignación: "La muerte no se ve igual a mi edad que a la tuya. Yo ya la tengo asumida."

¿Crees que hay algo más allá?
Siempre he pensado que no, que aquí se acaba todo. Pero me pasó una cosa de niño que me tiene despistado. Una noche, tendría yo 5 ó 6 años, soñé que a mi padrino, que era contrabandista, lo mataba en la carretera la Guardia Civil. Se lo conté a mi madre y, una semana después, moría exactamente como en mi sueño. No sé, una de esas cosas que no puedes explicar...

Haya o no un después, ¿no se siente uno un poco inmortal cuando sabe que dentro de 200 años se seguirá hablando de él?
¡Qué va!, para entonces ya habrán descubierto que soy un bluff.
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Comentario de danhernandan:
#1 01.mar.2014 | 17:08
*Fue el Dr. Julio María Sanguinetti, Casilda. Yo estuve en aquel concierto, en el año 1988. ¡Pobre Paco! ¡Qué apenado quedó! Su reflexión posterior fue algo así como: "Me lo tengo merecido. Nunca hablo y cuando lo hago...". En realidad, alguien le informó que el Presidente de la República se encontraba allí, y en un acto de valor, venciendo su proverbial timidez, quiso reconocerle públicamente. Pero la mayoría del auditorio del teatro Solis estalló en exclamaciones -no hacia él, se entiende; el pueblo uruguayo le ama-. Se escucharon expresiones tales como: "¡Vos porque no lo conocés, Paco!", "¡A vos te perdonamos todo, Paco!". Acto seguido tomó asiento y comenzó a tocar.

Y para concluir, mi aporte: unas fotos extraídas de su página web que me gustan mucho.


Con amigos en alguna reunión (no hay referencia quienes son ni en que sitio están)

Con un pintor amigo en México que le hizo un retrato (tampoco hay referencia de quién es su amigo)

En México con pescados que Él mismo pescaba y cocinaba. No le gustaba pescar por deporte, solo para comer.


sábado, 1 de marzo de 2014

¡Ojala!


Despertándome en la madrugada, ya sin conciliar el sueño, porque uno de trastocado también trastoca sus horarios de descanso, y después de un par de días con la guitarra flamenca y el cante jondo navegando por mi cabeza y tal vez llevado por la brisa de esa hermosa estrofa de García Lorca que canta Camarón de "nadie puede abrir semilla en el corazón del sueño", alejado por razones de cielos nublados de esos pasatiempos de observaciones astronómicas que logran contenerme y entretenerme y fascinarme, dado vuelta el rostro resplandeciente por el brillo fantasmal y místico que emana de una guitarra tocada por un Paco que ya no está más, y por la tarde de ayer poniéndole linda la tumba a mi perro con un jarrón nuevo sobre la lápida - no sé porqué jarrones, tal vez para que allí se contenga el alma y se proteja hasta que remonte un nuevo vuelo - imaginándome en un patio andaluz, yo que me embebí de mil y una noches y de rubaiyat y que quiero creer, que según lo sugerido por mi padre, tengo sangre de algunos antepasados de Jerez de la Frontera (en Cádiz: misma provincia que Algeciras, que dibujé hace tiempo sin saber que existía, y en donde justamente nació Paco) y sin creerme gitano ni nada por el estilo, pero de alguna manera afín - tal vez judío español sea lo más cercano a toda esta mezcolanza de razas - enciendo la radio con música de acá para poner los pies a tierra, y sin embargo se diluye la pertenencia, se hace agónica, porque una corriente musical creada - e influenciada por otra con raíces más fuertes como el rock y blues americano - hace tan solo 40 años como es nuestro "rock nacional", no posee la fuerza suficiente para perpetuarme al cosmos pero sí para ahogarme en una vasija de recuerdos y de angustia sea esta existencial o mundana, y tratando de evitar la evidente fragmentación , me levanto y preparo café (porque mate estuve tomando antes de acostarme), enciendo esta maquinola digital, y como siempre y como en los viejos tiempos me pongo a escribir - antes en papeles ahora en pantallas - y a estructurar un poco las células que me componen y a buscar mapas de la España ancestral, tan lejana y tan cercana a la vez, porque todavía no me disgrego, porque todavía continúa el mismo hilo de la vida uniéndome, el hilo de luz que agrupa mi alma y mi espíritu. Y cuando se corte, ojalá que se me corte como se le cortó a Paco, jugando en una playa hermosa junto a su hijo...



jueves, 27 de febrero de 2014

Grande Paco!!!

  

 “No hay dudas: el flamenco necesita del corazón” 

(Y el corazón diste por el flamenco!)


 11.11.2013

“Me di cuenta que la pureza estriba en el corazón; la pureza del flamenco está dentro de cada uno; la pureza es libertad”, dijo Francisco Sánchez Gómez, conocido como Paco de Lucía, al referirse a su música.
Su tono es cálido, amigable y se diría que con tanto mundo ha perdido su acento español. Un músico virtuoso sin pedantería y con una clara conciencia de hacia dónde corre la vida. 

“La música es mi vida, pero mi familia también”, dice a Clarín durante la charla telefónica.
 

-Se lo ve muy cerca de su familia. Incluso, sus hijos lo acompañan en la gira.
 

-Paso todo el tiempo que puedo con ellos. Sucede que los especialistas (sic), los que vivimos de alguna manera obsesionados con algo, enfermos por nuestra vocación o gustos, descuidamos a la familia y hacemos una vida alejada de ella porque buscamos algo que nos sorprenda y que sorprenda al mundo, y nos perdemos de estar con ellos, disfrutar esos momentos, de viajar a sitios donde sentirnos bien en familia.
A los doce años me fui de Algeciras para Madrid y allí viví muchos años; luego comencé a viajar mucho a México, donde tengo una casa en una playa del Caribe, me gusta mucho el buceo y ese era un lugar hermoso y cómodo y fue en ese país que conocí a mi segunda esposa, Gabriela, con quien tengo dos hijos: Antonia, de 12 y Diego, de 7, que nacieron en México y que me están acompañando. Vivimos en México y fui verdaderamente feliz, pero la situación se fue poniendo cada vez más complicada, con secuestros y violencia, así que nos mudamos a Mallorca, donde residimos ahora. Aprendí a disfrutar de mi familia; la experiencia me ayudó a ver mejor lo que es importante para mis seres queridos”, agrega este músico que trae como argumento de gira su disco Live, un álbum doble grabado en vivo en diferentes escenarios durante su gira de 2010, con un puñado de composiciones originales magistralmente interpretadas.
Para los dos conciertos en Buenos Aires se presentará en octeto con Antonio Sánchez, su sobrino, en guitarra, Antonio Serrano en armónica y teclados, Alain Pérez en bajo eléctrico, “El Piraña” (Israel Suárez) en percusión, Antonio “Farru” Fernández en baile y los cantaores David Maldonado y Antonio Flores.
En la actualidad la guitarra de Paco tiene más peso en su sonido y más prudencia en sus aceleraciones. Se podría decir que su técnica y flamencura van de la mano.

 
 



-¿Cómo concibe la técnica en la música?
 

-La línea es muy delgada entre la técnica y el corazón. Estudiar exhaustivamente armonía, intelectualizar la música no es recomendable. Sí conocerla, pero también tener en cuenta el matiz, estar con el instrumento, disfrutarlo y desafiarse uno mismo. Vengo de Cuba (el 2 de octubre inició su gira en La Habana) y, por ejemplo, los pianistas jóvenes se comen el instrumento, pero cuando se les pide un “tumbaito” de esos que suenan en la calle no lo tocan bien, no lo saben, y la intuición está muy tapada de teoría. Estoy en Brasil y lo mismo sucede con los percusionistas, tocan percusión como en Nueva York. Cuba y Brasil tienen un folklore enorme y así se pierde poco a poco lo propio. Como decía Machado, para ser universal tienes que reflejar tu pueblo, hablar de lo propio. Tocar con tanta técnica y tanto estudio de la armonía termina haciendo sonar a todos igual, y los artistas queremos dejar nuestro trazo; que se escuche un andar y digan es tal o cual , y te lo dice alguien que estudió duro. Hablo de música de raíz, de la emoción de saberla transmitir, eso no puede faltar. La técnica ayuda, pero no debe ir delante de la música.
Para el artista, la técnica puede hacer perder matiz a la música.  

“Si se la piensa demasiado, la espontaneidad quedará de lado y con ella la sorpresa, el disfrute, porque si todo se sabe de antemano se vuelve rutina, no creación. Cuando no sabes qué hacer es la intuición la que toma las riendas de la música y ese momento es soñado”, dijo este guitarrista de toque único y sentimiento profundo.
Por cierto, todo esto viene de quien fue nombrado en mayo de 2010, Doctor Honoris Causa por la escuela Berklee de Boston. Una herejía.


-¿La tradición es suficiente para tener encendida la imaginación?

-Necesitaría dos vidas para expresar todo lo que me transmite el flamenco. Su espíritu, su emocionalidad tan entera. No es una música que pueda explicar un conservatorio y decir: ‘esto está bien y así se toca’. Mi experiencia me dice que no es así, me dice que no siempre se sabe cómo se sigue y entonces hay que inventarlo; tocar sin saber con certeza el camino. No hay dudas: el flamenco necesita del corazón.

 
-¿Eso de inventar el camino le trajo críticas?
 

-Sí, en mis orígenes recibí críticas de los puristas del género, pero pudo más el corazón y el propio devenir del flamenco. ¿Puristas? Diría talibanes, no nos dejaban mover y eso va contra la vida misma. La tradición del flamenco es fuerte y sus emociones también.




-¿Se sigue sintiendo un cantaor frustrado?

-(Sonríe) Bueno, qué puedo decir a esta altura. Esto ya lo he contado. Era un niño muy tímido, pero muy tímido. Yo quería cantar, eso era lo que quería, pero cantar era poner la cara y tocar la guitarra era esconderme tras ella. Mi timidez eligió la guitarra.

-¿Lo que me contó sobre su familia hace que viaje menos?

-Ya no tengo tantos deseos de hacer viajes largos, le tomé idea al avión; no sé, son los años y antes de que me ponga más viejo decidí hacer esta gira.

Paco fue decididamente un innovador, un músico revolucionario que llegó a sentir miedo cuando se dio cuenta de que cambiaba con relativa frecuencia su forma de tocar, hasta que se convenció de que hiciese lo que hiciese su sonido permanecería siempre flamenco. Desde aquellos años, su guitarra suena espontánea, con esa libertad integrada a la pureza y solos como soles que parecen nacer del centro de la Tierra para subir al cielo y todo aprendido a fuerza de intuición.


* Reportaje por César Pradines para el diario Clarín, con motivo de la presentación de su disco "Live" en  Buenos Aires, en noviembre del año pasado. 





Paco con su guitarra en un jardín frutal, tal vez en su Algeciras que lo vió nacer. Extraído de su web http://www.pacodelucia.org/ en donde hay maravillosas fotos.

sábado, 22 de febrero de 2014

Spinetta y los telescopios


Coki (siempre te llevaré en el recuerdo mas afectuoso) miraba para arriba, al cielo, hermosas las estrellas...Eso me lo contaba su señora como un mérito de las cosas que le había dejado.

Luis dice:"mirá el cielo que hace bien, Y mirar el cielo sólo hace bien. No hace mal. Es como mirar el mar.
Sabés, si no tengo una visión cósmica no estoy tranquilo.
–Igual, llegaste a cantar “líbrame de la galaxia”…
Y, si mirás mucho la galaxia, a menos que seas astrónomo y sea tu laburo, te agarra una angustia… Yo soy de pensar en la galaxia todo el tiempo, en mis sueños infantiles había galaxias… (Hace una larga pausa.) (Hace otra larga pausa.)
–¿Y?
–Y bueno, y la galaxia por ahí te hace sufrir, porque la inmensidad es incontestable… Es irreparable la distancia entre nosotros y ese misterio.
–¿Tenés telescopio?
–No, no tengo telescopio, porque eso es otra cosa. Escucho a Bill Evans, no me compro un telescopio. Pero podría comprármelo, no hay problema, me parece una falta de delicadeza (estalla de risa). ¡Ay Dios..!"

(De un reportaje que le hizo Gloria Guerrero para la Rolling Stone en 2001 cuando presentaba a Silversorgo)

Y que se yo... tal vez si te hubieras comprado un telescopio observando de otra manera a la inconmensurable galaxia te inspirabas para otro win, y hubieses compuesto otra música todavía mas cósmica y profunda que la que has hecho y te hubieras enriquecido ese alma de diamante tuya y por consiguiente también el alma de todos nosotros.
Dale Flaco, que lo tuyo no creo que fuese la Astronomía del modo similar como la de otro violero grosso - me refiero a Brian May - sino mas bien la referida a la mística de lo inasible, a la del origen del Universo pre-partícula: siempre me subyugó esa enigmática y mortal frase de "antes del tiempo era todo azul, leve de suspensión / al no haber gente no había bien ni mal, no existía esperar" - Suspensión (Invisible) .
Y sí, creo que al final de cuentas vos mismo eras un telescopio, escudriñando hacia uno mismo y a la vez hacia toda la Creación.
¡Ma que digo telescopio! Vos eras un RADIOTELESCOPIO, con la capacidad de no limitarse únicamente al espectro visible sino explorando el Universo en todos los rangos de onda posibles.

Es que el cielo es un abismo invertido, como el mar es el abismo de la tierra. Spinetta hace una constante referencia a esta simetría opuesta, así como a la luz y al aire.

 
"Mirar el cielo hace bien. Mirá el cielo, el cielo: te hace bien. Y mirar el cielo sólo hace bien. No hace mal. Es como mirar el mar, siempre hace bien el mar. Te transmite todo lo que sucede. Observar el paisaje. Pero, sin ir más lejos, aunque estés en el medio de la ciudad mirás el cielo… y funciona. "
 

Y con respecto al aire en el reportaje mencionado se despacha con:

“De alguna manera, hay que aprender a ver el aire. Ver lo que contiene. Entonces ahí inventás. El aire es el primer reflejo del contenido de una obra, sea escrita, sea un cuadro o cualquier cosa. Por eso creo que hay que aprender a describir el aire. Es como una forma de mirar, y es algo totalmente practicable: no hay que nacer con un don especial. Creo que es algo que se ejercita: poder ver lo que no está, para inventarlo de la nada. Primero lo tenés que ver para inventarlo. Cuando lo inventás, le das una forma. Por ahí no es la adecuada, y la corregís, pero básicamente vas a poder esbozar una forma.”
 

Hay infinidad de ejemplos en sus letras, que sería engorroso detallar acá. Solo hago mención de un par que me gustan mucho:

"Sentado en la terraza,
mirando el mar,
comprendo como es la soledad,
no sé si voy y vengo,
si acaso estoy,
ni sé si me podría fugar
Ansié un abismo,
y todo todo, todo se acercó
tu corazón cerró la idea."

"Organismo en el aire" de Tester de violencia

"Y ese vuelo no habrá sido en vano
es que todas las ventiscas iluminaron tu alma
Y siempre habrá un fulgor
siempre un mismo don en el aire"
 

"Camafeo" de Madre en añoz Luz

"El alba me sorprenderá,
con la vista sumergida en el mar...
donde van los colores,
a la cerrazón...
El cielo con violencia se da...
puede chuparte la energía total...
y si el cielo te busca,
no tenés que estar... "

"Poseído del Alba" de Pescado2

Voy, saco el telescopio al parque, apunto al cielo, a las estrellas, a los planetas y pongo tu música. Y sí, hace bien, me hace bien. A falta de mar, bueno es el mar celestial....

"Tienes poco tiempo para explicarte
todos los que enigmas que te rodean
llevas en tus manos la piel
abre los ojos y toma el cielo
Sólo una vez más nacerás
dentro de un viento celeste que va
mientras danzas con tu sombra.
Tienes poco tiempo para encontrarte
en la inmensidad de la que venimos
hazle la pregunta a la piedra
su respuesta esconde un cuerpo.
Sólo una vez más nacerás
preso dentro de un viento celeste que va
mientras danzas con tu sombra."


"Un Viento Celeste" de Los Niños que escriben en el Cielo. 


11-02.2014 / 01:30 - 2:00 hs aprox. Other cats by here in the park. Aménabar, the small dog, sleeping in the storehouse. 



jueves, 20 de febrero de 2014

Spinetta y los perros



He llegado a la inverosímil conclusión que Spinetta era perruno. En sus letras hace mención de este noble animal doméstico, más no he encontrado referencia alguna hacia los gatos, excepto en una sola canción :"Un Gran Doblez" del disco Don Lucero , donde dice "sólo me importa el resplandor / es el momento del gato"
Por lo demás hay dos menciones felinas (pero no gatunas) en otros tantos temas: "Los Libros de la Buena Memoria" ("ya se ven los tigres en la lluvia")  del disco El Jardín de los Presentes y en "Jaguar Herido" del album retorno de Almendra El Valle Interior donde es un jaguar hablando en 1ª persona el protagonista de  dicha canción. 
En ningún título de su extensa discografía aparece la palabra gato, como si lo hacen elefantes, águilas, golondrinas, osos, ratones, pelícanos, cuervos, pájaros, moscas, grillos, serpientes, abejas, ranas, monos, jilgueros, grullas, cisnes, murciélagos, mulas (me refiero al tema "AlmaMula") avestruces, lobas, colibríes e impalas - no como título sino mencionados en la letra - y obviamente el "pescado rabioso".
Tampoco recuerdo ilustraciones con algún gato en alguno de sus álbunes.
En el Libro de Almendra, el único integrante de la banda que aparece en una foto con un gato es Edelmiro Molinari; luego en otra lo hace con un perro chico debajo del brazo. Edelmiro también haría referencia a patos en el tema "Amor de aire" del disco Almendra 2.
Los canes tienen su lugar eternizados en temas como "Hermano Perro" de Almendra, "Niño Condenado" del Jardín de los Presentes,"Como un perro" de Privé (donde incluso se manda un tarareo imitando un ladrido)  y mencionados en temas como "Mi espíritu se fué" (autor Frascino-Spinetta) de Pescado2 ("hay un perro que me ladra y está fuera desde aquí" y "es así que ladra un perro y es que ladra desde allá").
Por tanto debo concluir tristemente que, o no le gustaban los mininos o nunca los tuvo en demasiada consideración, como si a los perros. 
Tal vez pueda deberse a que los gatos le inspirasen antipatía porque cazan a las aves, símbolos del vuelo y de la libertad, tan presentes en sus canciones.  
Solo lo digo por la eventualidad de los animales domésticos más comunes, ya que por supuesto no se incluyen en esta nómina a los llamados animales de granja.

Se agradece cualquier contribución que reconfirme ó refute esta curiosa y delirante ocurrencia, que por supuesto no aporta un catzo a la genial obra de Luis Alberto, y que tal vez solo sea éso: una ocurrente curiosidad.



Edelmiro con un gato en una de las tantas fotos que contenía El Libro de Almendra.



  A falta de Luis Alberto, lo tenemos a su hermano Gustavo con un minino.



miércoles, 12 de febrero de 2014

Trasnoche bendita con la música de Jazz y con la música de Tus palabras




 A 30 años de tu partida, ¡Homenajes por todos lados, che!

Conferencias, Recordatorios, Libros. 
Entre los que me quiero conseguir está  "Cortázar por Buenos Aires, Buenos Aires por Cortázar " de Diego Tomasi, colaborador, comentarista y productor del programa radial que escucho en la trasnoche ("Tiempo de Show" por AM 1030 Del Plata).
Esto merece un aparte, porque se mandaron una emisión con las canciones que están mencionadas en sus libros y comenzaron el programa con la lectura del cuento "Torito" hecha por el mismo Cortázar, hecho algo bastante inusual en los medios hoy día: Ah! ¿qué se hizo del potencial cultural y de la excelencia comunicacional de tales medios?.
Y bueno... es así: los simples mediocres mentecatos cholulos te rendimos pleitesía y admiración y recordamos las uvas viejas en el placard, y no nos percatamos que lo esencial aún nos está esperando.

Cortázar moldeó esa esencia cósmica con su talento y así no perdió tiempo: hizo lo que tenía que hacer poniendo manos, mente y espíritu a la obra (no estaba predestinado, no recibió inspiración divina ni fué visitado por las musas, no tuvo un satori ni recibió mística iluminación ) para sentirse un hombre completo.
¿Qué estamos esperando entonces? ¿Que se cumplan otros 30 años?

lunes, 10 de febrero de 2014


Ah...sí, claro. Y después de darme una panzada con la maratón del Flaco en Encuentro, y no contento con semejante homenaje y dolor del alma (aunque debería tratarse de "esplendor en el alma") me pongo a escuchar la presentación de Artaud en vivo que hizo en 1973 - gracias a YouTube, of course - y me desayuno también con que a distancia de un click de mouse ( o a un touch de screen) existe material inédito con la Banda Spinetta - formada a la disolución inmediata de Invisible - y me dispongo vertiginoso a acunarlo en la maquinola digital para completar la atesorada discografía. 
Y de ir leyendo un montón de reportajes y notas referidas a Luis, entre tantas, rescato una de Alejandro Rozitchner, amigo del flaco, que escribió lo siguiente a un año de su partida:

Luis
El autor de esta nota conoció a Spinetta en 1984, durante un viaje en colectivo. Una evocación afectuosa que deja de lado el mito y revela que “el Flaco” podía ser un payaso o un demonio paranoico.


Por Alejandro Rozitchner*

Ya pasó un año, pero para mí es como si hubiera pasado ayer. El dolor que siento no tiene tanto que ver con el Spinetta genial, artista único, superior, sino con Luis, mi amigo, al que no me resigno a haber perdido. Y siento que es un deber, que todavía no pude cumplir el de contar a quienes no lo trataron personalmente cómo era en su intimidad esa persona tan admirada y querida por tantos.

Nos conocimos en el 84, gracias a Leo Sujatovich, que había sido compañero mío en el secundario, y que cuando volví de Venezuela, donde yo vivía, a pasar dos semanas en Buenos Aires, era el tecladista de Jade. Yo era el típico spinettiano, adorador de sus discos, acechador de sus fotos. Para mí Spinetta era sagrado. Le dije a Leo que quería verlos en vivo. Leo me dijo que iban a tocar en Mar del Plata y me sacó pasaje en el micro en el que viajaba el grupo. Esa misma noche, en la que yo tenía el corazón atragantado por estar en presencia de mi dios, Spinetta empezó a ser Luis y me hice amigo suyo. Bueno, nadie se hace amigo en una noche, pero ¿cómo decir entonces que nos quedamos hablando cuando ya todos se habían dormido, que empezamos en ese micro un diálogo que duró 28 años? Yo hablaba de Bataille y Luis de Fulcanelli, yo era estudiante de la carrera de Filosofía, y él un pensador natural. No dormimos. Parece una historia de amor, o fue una historia de amor, aunque éramos los dos varones y heterosexuales. Yo volvía a tener conciencia clara de con quien estaba hablando cuando pasaba un auto en sentido contrario y ese breve período de luz interrumpía la oscuridad del micro para mostrarme la visión increíble de ese rostro que me sabía de memoria. Porque además, Luis era hermoso, lo sabemos todos, y tenía una gracia única, un don de ser, algo inigualable.

¿Qué puedo contar en tan poco espacio? Que quien lo creyera un lánguido poeta, basándose en sus letras y canciones, se hubiera sorprendido de saber que era el payaso que fue, un humorista, que quemaba pedos con un encendedor, que hacía personajes de todo tipo, insólitos, que tenía una gran inteligencia para captar al mundo, que lo veía de otra forma, que tenía una enorme curiosidad, que era un gran cocinero, que era muy tradicional, convencional, machista, posesivo y celoso, que a veces se ahogaba en problemas que los normales solucionamos fácilmente, que era una persona afectuosa, que moría y mataba por sus hijos, que podía también ser un demonio paranoico, que padecía enojos incontrolables, que no paraba nunca de hacer canciones nuevas, siempre hermosas aunque los últimos años demasiado tristes para mi gusto, que no tenía sus discos ni necesitaba grandes equipos de sonido para escuchar música, que podía componer un súper tema en una guitarrita cualquiera, que cantaba en la cocina como en sus mejores grabaciones, que escuchaba el disco con el que estaba copado en ese momento mil millones de veces, que los últimos años estaba un poco fóbico y no le gustaba salir (pero cuando yo lo conocí íbamos a todas partes), que no tenía gran comprensión de las cosas políticas pero hacía suyo todo dolor, social o personal, que era loco por los autos y hubiera querido trabajar diseñándolos, que era un dibujante genial y hacía unos prototipos avanzadísimos, que era capaz de asfixiarse en días de calor antes de abrir la ventana del jardín para que no entraran los bichos, que tenía facilidad para tratar con los chicos (tal vez porque tenía algo de nene desprotegido, que nos hacía a todos querer cuidarlo), que su personalidad contenía una rarísima mezcla de rasgos egoístas con otros de total generosidad, que era de esas personas que se hacen querer de una manera entrañable, amigo de sus amigos, muchos de ellos personas comunes, es decir, no artistas ni especialmente talentosos, que se te metía adentro y se volvía parte de vos, que todo lo que los amantes de su música reciben al escucharlo es sólo la parte pública de una personalidad especial, irrepetible, y que la falta de consuelo que sentimos quienes fuimos sus amigos y familiares, tiene que ver con esa vida personal gigantesca, que dejó un vacío que no se llena con nada.

Me gustaría poder contar más cosas de las que viví con él, pero me cuesta acercarme a su recuerdo sin ponerme demasiado triste. Espero que algún día, antes de que me olvide de tantas aventuras compartidas, pueda escribir un libro contando más. Siento que esa historia les pertenece a todos los que adoramos su arte y su persona.
(*) Licenciado en Filosofía, autor de los libros “Conciencia rockera”, “Pernicioso vegetal” y “Tirados en el pasto” (en colaboración con Andrés Calamaro).
Extraído de  http://vos.lavoz.com.ar/

domingo, 9 de febrero de 2014

A estos hombres tristes



 Sábado, 08 de febrero de 2014

El canal Encuentro celebra el talento de Luis Alberto Spinetta, al cumplirse dos años de su muerte

A partir de las 20 se emitirán cuatro episodios de la serie "Quizás porque" dedicados al músico. También se ofrecerá el capítulo "Muchacha ojos de papel" del ciclo "Cómo hice" y "Spinetta, el video", del programa "Rockumentales".



Disfrutale al mango....aunque un poco triste....


Mi mente ya está sola con la noche
Mi mente ya entendió porqué está sola
porque mi espíritu se fué...
                                       
                                                               (De "Mi Espíritu se fue"
                                                              Album Pescado2 - 1973 -)

Abrázame Madre del Dolor
nunca estuve tan lejos de mi cuerpo hoy
abrázame...de la vida yo ya estoy repuesto.....

Abrázame Madre del Dolor
nunca estuve tan solo en este mundo hoy
Abrázame...amanece y hay resignación...

                                     
                                     (De "Post-crucifixión"
                                                 Album Desatormentándonos - 1972 -)

sábado, 8 de febrero de 2014

Albear


En esta trasnoche la lluvia me pesa. No sé muy bien porqué. Hace una semana que los dias lluviosos no cesan. Salgo a la escalinata de la entrada para respirar un poco y abstraerme de tanta pantalla, de PC y de Tele que me sofocan. 
Y sí: ahí a solo unos metros está su tumba, adornada de improviso con un gran y en parte roto jarrón de patio, junto a las demás tumbitas. Y sé muy bien como está yaciendo debajo de la tierra húmeda y embarrada, porque yo mismo le cavé esa tumba y en ella lo deposité amorosamente. Hace tiempo me prometo mejorársela, con algo así como con una linda estatua ó alguna columna de estilo que le dé la jerarquía que se merece.
En tanto, viene corriendo hacia mí bajo la lluvia su heredero, el que ahora debe ocupar su lugar: el de "guardián principal". 

Y nos miramos y sin mediar palabra ambos sabemos que tal lugar siempre quedará vacante, porque a escasas dos semanas se sigue sintiendo su ausencia. Y el otro, el adoptado de cachorro por Él, en un atardecer de sábado cuando deambulaba perdido por el boulevard hace ya siete largos años, parece extrañarlo demasiado, porque se lo ve metido todo el tiempo en el galpón, callado y echado.
No sé si es porque todo me fué acompañado con la lectura de un libro triste pero esperanzador como "El Hombre en Busca de Sentido" de Viktor E. Frankl (sí, el creador de la Logoterapia) y ahora justo en esta noche después de ver casualmente la película "Los Falsificadores" (con música de tango!) que trata de un grupo de prisioneros en un campo de concentración en la alemania nazi y de haberme enganchado durante la semana con una serie documental sobre la 2da guerra mundial - tal vez debido a eso que llaman resonancia -es que a uno le parece que el alma se le está asfixiando enterrada en este barro, sin cielo que nos permita catapultarnos hacia las estrellas, porque sigue permaneciendo encapotado.
Y bueno, toda muerte nos coloca de cara a la nuestra propia. Y puedo, como lo hice en  esos, sus últimos seis días, en que traté de cuidarlo lo mejor posible, recordar los momentos claves grabados en el pasado: la vez que lo fuí a buscar a la quinta de un compañero de trabajo en Francisco Alvarez donde nació y lo traía en un remise en brazos mientras me lengüeteaba la cara y a la vez miraba azorado por la ventanilla de atrás como transcurría el camino... quizá porque allí dejaba a sus padres . Las veces que no le permitía marcharse a Luis luego de sus jornadas, el albañil y amigo que tanto trabajó en las reformas de casa y a quien tanto cariño le había tomado, mordisqueándole las zapatillas.
Cuando ladraba y saltaba como loco siendo aún un cachorro cuando intentaron asaltarme un domingo de verano por la noche...cuando lo protegió adoptándolo a Amenábar- siendo este un cachorrito abandonado en plena calle -  ó sus desmedidas reacciones correteando y ladrando alrededor de la piscina cuando solía zambullirme en el agua y nadar, y en más de una oportunidad cayéndose a la misma -si mal no recuerdo ya el primer día que lo traje a casa se cayó a la pileta de donde salió nadando por sus propios medios.
Y en esa mañana de Enero cuando tuve que ir a sujetarlo porque se fué persiguiendo ése remise en donde se escapaba mi futuro....
Y cuando, como nunca vió con buenos ojos a aquél San Bernardo con nombre de una canción de Almendra que venía a invadir su territorio, un día terminamos los dos maltrechos y heridos...(bueno, más yo que él por meterme en el medio para separarlos)
Y por supuesto su inmensa alegría cuando venía Nino, el parquero, a cortar el pasto todos los sábados. Fue el único que lo alimentaba cuando yo no estaba en casa. Y fue quien lo rebautizó como "León"...

Y las veces que ya de viejo se tornaba huraño, a semejanza de su dueño...  
Y todos esos "sus" momentos nos colocan de frente a los nuestros.
Porque ya forman parte de nosotros.

Y ahora siento retumbar los truenos en la madrugada, las gotas que caen, los años que se diluyen, la tristeza que todo lo invade, la pérdida y el sufrimiento que se genera.
Pero ya lo dice Viktor Frankl:  EL SUFRIMIENTO DEJA DE SERLO EN EL MOMENTO EN QUE ENCUENTRA UN SENTIDO. 

El interés principal del hombre NO ES ENCONTRAR EL PLACER ó EVITAR EL DOLOR, SINÓ ENCONTRARLE UN SENTIDO A LA VIDA.

Pronto empieza a diluviar, el parque se inunda formando un laguito artificial, comienzan las goteras en la cocina de seguro debidas a algún desagüe tapado ó a alguna teja rota, salta el disyuntor de la zona exterior por la humedad acumulada en alguna luminaria - tengo que identificar un dia de estos cual de todas es - unos gatos duermen al abrigo del sofá y otros sobre el cubrecama en el dormitorio, los truenos inquietantes los despiertan. Y a mi me entrecruzan el sueño.





De cachorrito - Primavera 2002.

Albear en primer plano, luego Daltona (que se iría ese mismo año) y la Misha debajo de la mesa. Verano de 2003.

En el parque. Verano 2004.
De Joven.
Descansado frente al lavadero-galpón previa galería. Octubre 2004.
De operado (un tumorcito en el lomo) hace un par de años.
Con Maku, su heredero. Diciembre 2010.
Peleando por una pelota desinflada con Aménabar.

Observando la piscina con su amigo Yado. Marzo 2013.

Haciéndole el aguante a Yado, recién traído de su visita a la veterinaria. Marzo 2013  

La Banda de tres. De atrás hacia adelante: Aménabar, Albear y Maku.

Maku y Aménabar juegan en el pasto mientras Albear sube al camino. Marzo 2013.



















Albear (27 Septiembre 2002 - 25 Enero 2014), en realidad "Al-Bear" ("El Oso", en una rara mezcla de árabe e inglés, en homenaje al ovejero que teníamos en casa de mis padres - "Oso"- y copiado del nombre del segundo ovejero que mi viejo trajo cuando ya nos habíamos marchado de casa todos los hijos y al que  llamó "Bear", en obvia referencia al primero)   


jueves, 11 de julio de 2013

Un Pasaje Sereno...



"Ven, ven quien quiera tu seas, ven
Aún si ya en nada crees, ven
Nuestro camino no es de desesperanza.
Aún si rompes tus promesas mil veces,
Vuelve, vuelve, ven."

(Mevlana Jelaluddin Rumi)

 







Drunkenly along the Sufipath of love.
 Created: 2003
Original mandala:
watercolour, gel pen
16in x 16in (40cm x 40cm)
Background: Photoshop
© Prem Shashi Mandala Gallery